"Cuando se acerca el fin ya no quedan imágenes del recuerdo, sólo quedan palabras"-Palabras,palabras desplazadas y mutiladas, palabras de otros, fue la pobre limosna que le dejaron las horas y los siglos"
El inmortal J.L.B.
He sido tu amante un millón de veces y otras tantas has sido mía, es sólo que la imagen se ha borrado de mi mente y quedan estas necias palabras para ti.
Palabras desesperadas y humeantes que giran y se entreveran con el humo de mi cigarrillo y el de una ciudad después de una breve lluvia estival que hace cientos de años me ha sacado de mis pensamientos más profundos y solitarios.
Un millón de veces has destrozado el corazón y hoy lo volverás a hacer, no es tu culpa. Es culpa del tiempo, de la vida, de mis muertos, de los tuyos, es culpa de las palabras infames que se adhieren a esta hoja como esa garrapata prendida de la oreja de aquél león en la sabana africana. Culpa de tu naturaleza de mujer y de mi condición de vago, errante y sin sombra por el mundo muerto que se sostiene apenas en la pura carcasa vieja y enmohecida de otras vidas que rondaron por el mundo y que han expirado. Un mundo el cual se han empeñado en embalsamar los viejos orates, porqué el pasado siempre fue mejor cuando nos creímos invencibles, antes de haber bebido del río aquél que nos devolviera la humanidad y nos hiciera sensibles, débiles y ruidosos, pobres almas.
Pobres almas las de aquellos que vagamos por el mundo después de medrar decenas de vidas pasadas pagando males y ganando favores, al final sólo esto queda. Palabras. Mueres el amor, la tristeza, todos aquellos sentimientos entreverados en un alma difusa y pobre, muere toda bondad, toda sabiduría. Todo muere excepto las palabras.
Por ello antes de que te largues a cumplir tu parte de la vida y yo me quede aquí siguiendo mi inexpugnable camino te escribo unas letras que olvidaras en breve lapso porqué son imágenes y recuerdos, pero las necias falsedades quedan y perduran como el tatuaje en la piel del guerrero ancestral, sólo que ahora prendidas a una humilde hoja que el tiempo devorará insaciable y que todos olvidáremos, para que al final de un breve periodo vuelva a sucederse el tiempo recurrente y otra vez me destroces el corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario