
En memoria de Ernesto Trujillo Mercado (Q.D.E.P.)
Entrados ya en estado etílico avanzado el buen Ernesto (Trukini) gritaba que deberíamos de hacer una de sus famosas y comentadas dinámicas y pedía opiniones sobre que dinámica realizar, todos ya soltaban la brain storm, ya saben caricachupas, que si el boleto del metro de boca en boca, aquella que reza “mis órganos genitales son de…” y no falto por supuesto el ñoño informático que pedía a grito abierto múltiplos de... A mí en lo personal no me encantan las dinámicas, prefería como siempre que me encontraba con mi primo, sostener una agradable platica de rock, blues y demás dolencias propias del ser humano y hacerlo mientras degustábamos unas “serpientes bien elásticas”, debía impedir a toda costa la dinámica en ese momento y seguir la buena charla con Trukini.
-Ya sé, le indiqué, en la clase de administración me hicieron participe de una dinámica bastante interesante que consistía en a partir de una frase, con las mismas letras desglosar, o tratar de hacerlo nuevas palabras y con esas palabras formar nuevas frases…, en fin relate a Trukini la dinámica tal como la experimente y le comente que por cierto no me había agradado del todo la realización de dicha dinámica y mi frustración al no salirnos adecuadamente la jodida dinámica.
Neto bebió un largo trago de su cerveza y levanto un dedo en actitud de “ah, ya sé que paso”, yo lo mire y lo imite bebiendo toda mi cerveza y después tuve que pedir dos cervezas más a la belleza enfundada en látex negro y ojos de gata que pasaba delante de nosotros y nos preguntaba que más deseábamos.
-Mira Alfredo, lo que probablemente falló en la realización de la dinámica así como me la comentas fue la falta de un liderazgo apropiado ya que a ojos vistos la líder del equipo se abrumo con la información y no supo transmitirla de la mejor manera, ya que según dices, al principio, como en la creación, todo fue caos y las instrucciones no quedaban claras del todo, entonces las personas del equipo se desconcertaban escuchando las instrucciones de tu líder y las del profesor, no sabían a quien atender ya que les parecían un tanto incoherentes las indicaciones, esto en la primera etapa y ya después todo fue más sencillo cuando se convirtieron en grupos auto dirigidos y con mayores indicaciones e incluso algo de experiencia el grado de incertidumbre descendió y la confianza en ustedes mismos aumento, ¿no es así?-
-jejeje, siempre sabes que pex bro, no sé como lo haces pero siempre lo logras, yo sonreía desencajando la boca de mi rostro que no está acostumbrado a hacerlo de esa manera y abrase con gran fuerza a mi primo que acababa de fallecer, le dije de nuevo –Tenías razón y siempre la has tenido, no sabes que falta nos vas a hacer allá, no sabes. No, sí que lo sabes que pinche huecote estas dejando en nuestras vidas y en nuestros corazones hermano, siempre tuviste razón, debimos de ser contemporáneos, con un poco de suerte yo hubiese ido en el mismo coche que tu esa madrugada…
Gracias primo por ser tan especial y por enseñarme a ver y vivir la vida de una manera distinta a todos y a disfrutar como estrella de rock esta vida que nos tragamos a puños y que nos van a arrebatar cuando quieran.
Dicho lo anterior, Belcebú entro al cuarto donde se llevaba a cabo aquel divino aquelarre y dijo –Trukini, eso es todo, Lover mostro, ¿ya te despediste?, yo ni siquiera lo volteé a ver, abrace a Ernesto con toda la fuerza que pude y la dije, “Imagina que no hay cielo y tampoco infierno”…
Hasta siempre primazo…
...y entonces... lloré.
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